No podría decirte si estaba dormida o despierta. Sentía un dolor terrible en el corazón. Éste palpitaba a un ritmo frenético y parecía que pararía de repente para nunca más seguir latiendo. Sentía como mi pecho se hundía y con él todo mi cuerpo.

Hubo un momento en el que me vi desde fuera. No podría decirte si estaba dormida o muerta. Pude comprobar lo largas que eran mis piernas, apenas podía ver el gesto de mi cara, la oscuridad lo impedía y lo empañaba todo, dejando nítido un simple y singular aliento.

Y me acerqué, no se si era gas, gota o plasma pero conseguí aproximarme tanto que me volví a unir, a mezclar, me volví ser.
Y de nuevo brotó la vida, como esas hojas verdes en medio del otoño, como esas flores que florecen en las grietas de las carreteras. Como esos árboles que crecen en busca de la luz.

Qué llevó a mi alma a volver? Y, qué le hizo irse una vez?

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